La cruda realidad de las redes sociales: 11 horas diarias de pantalla y un aislamiento digital casi total

Pasar 11 horas al día enganchado al teléfono móvil era la rutina de Yofra, un joven que, siendo menor de edad, sufría un aislamiento digital casi total por culpa de las redes sociales. Su caso, expuesto en el programa 'La Tarde' de COPE con Pilar García Muñiz, ha puesto de manifiesto la gravedad de una adicción silenciosa. Ahora, con 17 años y tras un año de terapia, relata cómo ha logrado salir del pozo. A pesar de ser consciente del problema, no podía parar: “Aunque sabía que no era la vida que yo quería tener, pero yo lo seguía haciendo”. La dependencia del móvil alteraba por completo su día a día. “Iba a dormir tarde debido a que estaba con el móvil, dormía mucho menos de lo que mi cuerpo me pedía y necesitaba, comía deprisa, con ansiedad”, ha explicado Yofra. Su vida social también se vio afectada, ya que, aunque seguía quedando con amigos, ha confesado que no podía “estar presente sin tener el móvil cada 5 minutos estimulándome”. El consumo principal no era TikTok, sino vídeos de YouTube, cuyo algoritmo considera “perfecto para hacerte engancharte durante horas”. El proceso de desintoxicación comenzó en el centro KAFCA, donde ingresó de un día para otro de forma impulsiva. El tratamiento implicó una desintoxicación total y absoluta, con cero pantallas y una reducción máxima de estímulos externos. Los primeros días fueron especialmente duros, marcados por la ansiedad y el miedo a quedarse fuera de todo. “Lloré mucho durante días de, ¿por qué? ¿Por qué a mí? ¿Por qué yo? ¿Por qué ahora? ¿Por qué no a los demás?” El caso de Yofra se enmarca en un debate nacional. Recientemente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que se estaba valorando prohibir las redes sociales para los menores de 16 años. Una encuesta de la Fundación BBVA revela que el 77% de los españoles estaría a favor de esta medida, en un contexto donde el 86% reconoce estar conectado casi todo el día. María Solano, profesora de la Universidad CEU San Pablo e investigadora en ThinkOnMedia, ha señalado en 'La Tarde' que el gran problema de la adicción es que no se vio venir. Explica que las empresas diseñaron el contenido digital de forma que fuera adictivo bajo una “lógica absolutamente mercantilista”. Según Solano, “nosotros somos el producto, ellos ganan más dinero cuanto más tiempo pasamos ahí”. Este modelo de negocio busca conocer al usuario para venderle productos y, a la vez, entender mejor a la sociedad. Solano también ha acuñado el término 'generación pandemial', refiriéndose a los niños que, debido al confinamiento por el coronavirus, no pudieron aprender a socializar de manera tradicional y se refugiaron en las pantallas, donde es “muy fácil apagar cuando las cosas van mal”. Sobre la propuesta de prohibición, María Solano considera que, aunque tecnológicamente es posible implementar un sistema de verificación de edad, el principal obstáculo es la falta de voluntad de las grandes empresas tecnológicas para perder a un cliente potencial que es “más fácil que se enganche”. Por ello, insiste en que la solución debe combinar límites con una fuerte formación en pensamiento crítico tanto en familias como en centros educativos. El debate también ha destapado otras problemáticas graves como la adicción a la pornografía entre menores. Se ha citado al doctor Miguel Ángel Martínez González, catedrático de Harvard, quien, basándose en datos de la Guardia Civil, alerta de que el primer contacto con la pornografía se produce a edades tan tempranas como los 4 años. Este fenómeno, conocido como 'multipantalla', expone a los menores a contenido inadecuado sin la supervisión de un adulto que pueda contextualizar el riesgo. A día de hoy, Yofra considera que su relación con la tecnología es la que “debería ser”, usándola como una “[herramienta para comunicarse], pero no para cubrir el aburrimiento”. Aunque durante meses usó un teléfono básico, ahora está aprendiendo a gestionar un smartphone de cara a la universidad y al trabajo, un camino que demuestra que la recuperación es posible, pero requiere un esfuerzo constante y un entorno de apoyo.