En las últimas décadas, el número de perros como mascota ha crecido y, con el aumento de la concienciación sobre los cuidados y la actividad física que necesitan, salir a pasear con ellos se ha convertido en una forma muy popular de hacer ejercicio. Esta tendencia, sumada a otros factores de riesgo, ha traído consigo un aumento de las lesiones derivadas de pasear al perro.