El conflicto por la limpieza en los colegios públicos de Sevilla ha entrado en una fase crítica. El comité de empresa del Ayuntamiento ha denunciado un "bloqueo" en las negociaciones con el Gobierno municipal al considerar insuficiente la propuesta presentada por la Dirección de Recursos Humanos. Según los representantes de la plantilla, el documento trasladado por el Consistorio es "una mera declaración de intenciones" que no ofrece garantías reales para la continuidad del empleo público. La situación se produce en un contexto de creciente tensión, tras semanas de protestas por el proceso de externalización del servicio impulsado por el equipo de gobierno del Partido Popular, presidido por José Luis Sanz. Los sindicatos insisten en que cualquier acuerdo debe pasar por un compromiso firme: no perder ni un solo puesto de trabajo y avanzar hacia la remunicipalización de servicios que, aseguran, han demostrado ser más eficientes bajo gestión pública. "El Ayuntamiento tiene que abandonar las propuestas ambiguas y sentarse a negociar con voluntad real de acuerdo", han subrayado desde el comité, que reclama además una interlocución política directa, más allá del ámbito técnico. A su juicio, la falta de avances evidencia una estrategia dilatoria que agrava el conflicto. Ultimátum para recibir una respuesta real Ante la falta de acuerdo, los sindicatos han decidido dar un paso más. En la última asamblea, celebrada esta semana, se ha fijado el viernes 27 de marzo, Viernes de Dolores, como fecha límite para alcanzar una solución. Si no hay avances antes de ese día, no descartan intensificar las movilizaciones. De hecho, la plantilla mantiene la protesta convocada para este domingo 22 de marzo frente al Teatro de la Maestranza, coincidiendo con el tradicional Pregón de la Semana Santa. La elección de este escenario no es casual: busca visibilizar el conflicto en uno de los actos más emblemáticos de la ciudad, en un momento de máxima atención mediática. Esta movilización se suma a otras acciones, como la presencia de trabajadores en el Pleno municipal, donde ya protagonizaron protestas que acabaron en desalojos, reflejando el creciente malestar del colectivo. Externalización frente a empleo público El núcleo del conflicto radica en el modelo de gestión del servicio. El Ayuntamiento defiende la externalización como una vía para mejorar la eficiencia, mientras que los sindicatos consideran que responde a una estrategia de privatización que pone en riesgo tanto el empleo como la calidad del servicio. Desde el comité de empresa recuerdan que existe un mandato claro aprobado en asamblea: negociar un acuerdo que garantice el mantenimiento del empleo público, permita continuar con las ofertas públicas de empleo (OPE) para la categoría de peón y avance en la recuperación de servicios actualmente privatizados. "Los servicios públicos no pueden gestionarse con criterios exclusivamente económicos", han insistido, alertando de que la externalización podría traducirse en peores condiciones laborales y una menor calidad en la limpieza de los centros educativos. Por su parte, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha asegurado en los últimos días que el Consistorio mantiene el contacto con los...