El verdugo del Lyon

El Olympique tardará tiempo en olvidarse de Javi Rueda, un futbolista que hace un par de años jugaba en la Primera RFEF y el jueves incendió el Groupama Stadium por una banda derecha que generó pesadillas al equipo de Paulo Fonseca. El entrenador portugués volvía a quedarse fuera de Europa ante el Celta por segunda, tras el trago amargo que vivió al frente del Shakhtar Donetsk por los goles de Aspas y de Cabral en Kiev. En esta ocasión, el verdugo principal de Fonseca ha sido Javi Rueda, que abrió el marcador en Vigo la semana pasada y el jueves repitió con el primer tanto del partido tras provocar la expulsión de Niakhaté. Antes, el árbitro y el VAR le habían perdonado una tarjeta roja a Tagliafico por una entrada terrorífica al tobillo del carrilero céltico, que convirtió de nuevo el costado derecho céltico en el pasillo de su casa, donde arrancas los sueños infantiles con una pelota.