Yara, una joven de 25 años, se ha convertido en una voz referente en el sector de la construcción en España. Como oficial de primera especializada en el montaje de placa de yeso laminado, no solo demuestra una enorme pasión por su trabajo, sino que dedica su tiempo y esfuerzo a una misión clara: formar a la próxima generación de profesionales. En una reciente entrevista en el podcast Sector Oficios, Yara ha explicado cómo su compromiso con la enseñanza la ha llevado incluso a sacrificar días libres. "Me he llegado a pedir días de vacaciones para enseñar el oficio a chicos de prácticas, se merecen aprender", afirma con convicción. Frente al discurso extendido de que los jóvenes no quieren trabajar en la obra, Yara ofrece una perspectiva radicalmente diferente. Tras haber formado a más de 15 aprendices, sostiene que el problema no reside en la falta de ganas de los chicos. "Me he dado cuenta de algo y es que ellos sí que quieren. Los que no quieren son los demás. No quieren enseñar, no quieren perder ya tiempo ni dinero en enseñar a la gente joven", sentencia. Critica la visión de algunos empresarios que se quejan de la actitud de los novatos, una experiencia que choca con la suya. "Si tú confías en ellos y dejas que rompan cosas y que te pregunten todo el rato lo mismo, ellos van a estar ahí para ti", asegura. El compromiso de Yara es tal que ha llegado a organizar jornadas fuera de la obra para que los aprendices puedan "tocar las cosas, aprender desde el material". Su implicación ha dado frutos: su primera chica en prácticas es ahora jefa de obra y otras dos son capataces. Esta dedicación por transmitir el conocimiento recuerda a historias como la de Tony, el albañil que enseña a su hija un oficio que "nadie quiere", demostrando que la pasión por la construcción también se hereda y se contagia. Con solo 25 años, Yara acumula siete años en el sector, dos de formación en un grado medio de obra civil y cinco como trabajadora. Su entrada en el mundo de la placa de yeso fue casi una casualidad, motivada por una demostración de herramientas que despertó su curiosidad. Desde entonces, ha desarrollado una fascinación por los retos complejos y la geometría. "He hecho tres palacios del siglo XV con 25 años", relata con orgullo, describiendo su habilidad para visualizar las estructuras en 3D antes de construirlas. Prefiere estos desafíos a los trabajos monótonos. "A mí no me pongas a hacer metros, te los voy a hacer, pero qué aburrido", confiesa. Actualmente, trabaja por cuenta ajena y valora la tranquilidad que le aporta. "Yo ya trabajo en lo que quiero. Mi jefe sabe a dónde nos lleva, nos lleva a sitios donde somos felices", explica. Esta postura contrasta con la de otros profesionales del sector, como el fontanero autónomo que puede llegar a ingresar 10.000 euros al mes, mostrando las diferentes vías que existen para desarrollarse en los oficios. Para Yara, la felicidad y la posibilidad de desconectar al llegar a casa son, por ahora, innegociables. Como mujer en un entorno predominantemente masculino, Yara reconoce que al principio pensó que el camino sería más difícil. Sin embargo, se ha encontrado "más gente buena que mala". Su objetivo es visibilizar la presencia femenina e inspirar a otras. "Quiero llegar a un montón de chicas y que se den cuenta también de que este oficio también es nuestro", subraya. La falta de mujeres es tan notoria que cuando se encuentra con otra en una obra, la alegría es inmensa: "Cuando nos encontramos es una fiesta". A pesar de su profesionalidad, todavía se enfrenta a comentarios en redes sociales que ponen en duda su trabajo. "Nunca creen que sea yo la que levante el peso, nunca creen que soy la que monta", lamenta. Sin embargo, ella convierte ese escepticismo en un altavoz. Su historia, recogida en la entrevista completa de Sector Oficios en YouTube, sirve de inspiración para muchos jóvenes que, gracias a su ejemplo, se animan a matricularse en formación profesional. "Os necesitamos. La construcción tiene que ser uno de los mejores oficios que se te ocurran cuando digas '¿qué quieres ser de mayor?'", concluye.