El fenómeno Torrente ha vuelto a sacudir la industria del cine español con una fuerza que no se veía desde antes de la pandemia. Los primeros datos apuntan a un comportamiento excepcional en salas, con cifras que han sorprendido tanto a exhibidores como a analistas del sector. Según datos de organismos oficiales como el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales, la asistencia a los cines llevaba años sin alcanzar niveles previos a 2020. Sin embargo, este fin de semana ha marcado un punto de inflexión que podría cambiar la tendencia.