Lo tengo guardado hace muchos años. Es un posavasos con un dibujo de una especie de divertida espiral que un amigo me dedicó y que conservo con especial cariño por lo que representa: encuentros divertidos, de risas y vino, organizados por el inolvidable Sergio Balseyro. Ese amigo es Pepe Picó, ahora en ambientes artísticos Pepe Pétalo. Y de aquellos garabatos, a estos monigotes. Hace unos días inauguró una exposición en el Centro Municipal de las Artes, que dirige Cati Rodríguez, con cuarenta cuadros que invitan a la sonrisa y que se titula «Universo Pétalo».