Victoria Vera, eterna

Fueron seis noches de domingo del año 1978 inolvidables. Más de veinte millones de espectadores se pegaron a la televisión para ver Cañas y barro, de la que se hablaba cada lunes por la mañana en las tertulias. Entre todo el equipo de esta producción que adaptaba la obra de Blasco Ibáñez bajo la dirección de Rafael Romero Marchent brillaba por derecho propio la presencia de Victoria Vera. Todavía la siguen llamando Neleta en según qué sitios.