Desde el pasado 4 marzo el petrolero ruso Arctic Metagaz se arrastra a la deriva por el Mediterráneo. El Ministerio de Transportes de Rusia denunció un ataque con drones contra este buque que atribuye a Ucrania. Kiev no ha reconocido la autoría. La nave tiene 900 toneladas de gasóleo y dos tanques llenos de gas licuado a bordo.