El próximo 24 de marzo se cumplen cincuenta años del golpe de estado que marcara el inicio de la última dictadura militar. Miles de personas fueron secuestradas y torturadas, y aún se desconoce el destino final de muchas de ellas. Los deudos y familiares, modernos sucedáneos de Antígona, no tienen un lugar donde depositar una flor en honor de sus muertos.