El futuro del Ejército del Aire: casco sensorial, impresión de piezas 3D y creadores de drones 'in situ'

Cascos con monitorización sensorial del piloto de un caza de combate, fabricación de piezas 3D, creadores de drones a la carta, botiquines inteligentes o sistemas solares desplegables en la zona de operaciones. Estos son solo algunos de los elementos que formarán parte del Ejército del Aire y del Espacio del futuro. El objetivo es la creación de la denominada Bacsi, una base aérea conectada, sostenible e inteligente dotada con las tecnologías más avanzadas que permita multiplicar las capacidades de la Fuerza Aérea española. «Aplicar las nuevas tecnologías disruptivas para mejorar las capacidades militares», resumen. Los últimos proyectos —prototipos o ya en ejecución— se han citado esta semana en la base aérea de Albacete para esbozar el dibujo del futuro del Ejército del Aire español. En total, casi un centenar de expositores repartidos en cuatro hangares que el miércoles contaron con la visita del Rey Felipe VI y la ministra de Defensa, Margarita Robles. Algunos de los proyectos estrella son los destinados a mejorar las capacidades de los pilotos de caza. Un casco con decenas de terminales diseñado por Indra permitirá toda una monitorización fisiológica en cabina. Cuenta con sensores biométricos, sistemas de seguimiento ocular y tecnologías que permitirán conocer la carga cognitiva y el estado del piloto durante la misión. También Oesia cuenta con Spectre, un simulador avanzado diseñado para el entrenamiento cognitivo y la evaluación de pilotos en entornos altamente realistas, que permite analizar parámetros fisiológicos y cognitivos del piloto como 'eye tracking', frecuencia cardiaca o saturación de oxígeno. Por su parte, unas gafas de realidad virtual podrán facilitar el trabajo de operadores y mecánicos, especialmente en misiones internacionales, donde también es vital la fabricación de piezas de repuesto 3D. Esta tecnología ya se está aplicando a través de un convenio entre el Ministerio de Defensa y Soluciones Sicnova. En zona de operaciones todo lo que aporte autonomía suma, y en ello trabaja por ejemplo Amper con el desarrollo de un sistema de paneles solares transportable en un contenedor que se puede desplegar en cualquier terreno. El ámbito de los drones es otro de los sectores en plena expansión, tanto para la defensa de los ataques mediante sistemas aéreos no tripulados como mediante la fabricación sobre el terreno de pequeños aparatos en solo unos minutos y adaptados a la operación. Mientras, para mejorar las capacidades de los cazas de combate, ITP Aero trabaja en una tobera vectorial para motores de aviones de combate que orienta el flujo de gases para aumentar la maniobrabilidad. Pero los avances abarcan todas las ramas y llegan hasta lo más pequeño, como soluciones logísticas para facilitar el almacén de medicamentos de los buques e instalaciones militares. FTT ha diseñado un botiquín inteligente capaz de monitorizar los productos almacenados, avisar de fechas de caducidad próximas, falta de stock e incluso hacer el pedido de reposición. También sistemas de comunicaciones, conectividad, visibilidad, limpieza de terrenos o toda una nube de combate se han dado cita en Albacete para poner sobre la mesa el futuro del Ejército del Aire español.