Muchos de los que leerán este artículo recordarán, como yo, los coloridos billetes de pesetas que nos acompañaron en las pasadas décadas. En mi infancia, me gustaba ya leer biografías y bucear en pos de personajes que salían, de diferente forma, a mi encuentro. Evidente es -para cualquiera que me suela leer- que, con los años, esa costumbre fue evolucionando hasta convertirse en un hábito. De los citados billetes recuerdo con especial nitidez el verde con el rostro del escritor canario Pérez Galdós (de mil pesetas) y, presidiendo uno de color marrón, por valor de 100 pesetas, a don Manuel de Falla; billetes creados, respectivamente, en 1979 y 1970.