Viaje de ida y vuelta de Manuel Marín

Mi amigo Juan Alacid recuerda un día de comienzos de los sesenta en que, siendo niño, asistió por casualidad a la despedida en Cieza del Faraón (Manuel Marín, 1942-2007). Estaba en misa en el Convento con su madre y, atraído por el bullicio de fuera, salió a ‘mojetear’.