Les escribo estas líneas mientras aún no sabemos si Netanyahu ha muerto bajo las bombas iraníes, a pesar de los vídeos que corren por las redes donde claramente se ve que son IA porque el genocida aparece con seis dedos en la mano. Tampoco sabemos si la guerra, que según el pedófilo de Trump iba a durar dos días y va ya para un mes, acabará pronto o si veremos cómo el precio de los combustibles y de la cesta de la compra hace inasumible para la ciudadanía poder vivir dignamente. Y mientras la situación internacional se complica, aquí en Extremadura llevamos casi tres meses viviendo el día de la marmota como si no fuera necesario tener un gobierno a pleno funcionamiento.