El presidente José María Balcázar ha pedido estabilidad para el país, pero parece que él es el primero en poner obstáculos. No hay discurso que resista cuando los actos caminan en sentido contrario. Primero anunció como jefe del Gabinete a Hernando de Soto, luego lo descartó sin avisarle, después nombró a Denisse Miralles y en la víspera de su visita al Congreso para solicitar el voto de confianza ella renunció y él parecía no estar enterado. Ayer publicamos una entrevista con Balcázar a propósito de su segundo equipo ministerial en apenas 21 días y sus respuestas nos han dejado preocupados.