Pensar antes de ‘publicar’

Vivimos en la era de la opinión permanente. Opinamos sobre todo, todo el tiempo, en cualquier formato y sin apenas pausa. Opinamos en redes sociales, en grupos de mensajería instantánea, en tertulias improvisadas y en comentarios que nadie pidió. La opinión se ha democratizado, sí. Pero también se ha banalizado.