Envejecer de forma saludable es una ciencia y un arte. Durante la primera parte de la vida nos preparamos para la vida adulta. Estudiamos para tener un trabajo, nos formamos para ocupar un puesto en la sociedad, nos relacionamos para formar una familia… Pero, al llegar a la adultez, no hacemos nada para que la tercera etapa de la vida sea hermosa y saludable. La vejez se nos va echando encima paso a paso, aunque a veces tengamos la sensación de que hemos llegado a ella de forma abrupta. En los últimos cien años hemos duplicado la esperanza vida. Cuando yo era niño, hablar de una persona de sesenta años suponía referirse a un anciano en fase terminal. Hoy, una persona de 60 años, está en la flor de la vida.