La gran sequía del 78 que marcó el inicio del cambio

La historia de la red hídrica de Benidorm no puede entenderse sin mencionar uno de sus momentos más críticos: la gran crisis de abastecimiento de 1978. Aquel episodio dejó al descubierto hasta qué punto el crecimiento turístico de la ciudad dependía de una infraestructura hidráulica todavía insuficiente para responder a una demanda cada vez mayor. La falta de agua no solo amenazaba la vida cotidiana de la población, sino también el principal motor económico de la ciudad: su planta hotelera y su imagen internacional como destino turístico.