Los numerosos reconocimientos obtenidos en 2025 (medios de comunicación, instituciones como Turespaña, grandes eventos como Fitur, etc.) ratifican el valor de Extremadura como destino turístico de excepción . Reconocimientos apoyados, además, en datos, como los de 2024 (el mejor año de los últimos 30) y la consolidación de 2025. Números que reconocen la condición de la tierra extremeña como un enclave único para disfrutar de todo tipo de experiencias. Todo un lujo para todos los públicos, un nuevo concepto de lujo, un toque de distinción gracias a la tranquilidad, a la serenidad, a la calma en pleno contacto con la naturaleza (más de 50 espacios naturales protegidos y cuatro con el sello Unesco) o con su amplio y diverso patrimonio histórico-artístico. Todo un trabajo para ofrecer el mejor turismo, como se destacó en la reciente celebración de Fitur, donde la región ('Extremadura extraordinaria, un destino para el mundo') mostró su haber como potencia patrimonial y cultural. Un enfoque integral, trasversal, que incluye propuestas para los viajeros con mascotas, la 'Guía de Rutas Ornitológicas de Extremadura', el paseo por los cerezos en flor del Valle del Jerte, su incomparable Semana Santa (Interés Turístico Internacional en el caso de Badajoz, Mérida y Cáceres), el Teatro Romano de Mérida, el Museo de Arte Contemporáneo Helga Alvear, el Museo Arqueológico de Badajoz , Guadalupe y Mérida como Patrimonio de la Humanidad, el Monasterio de Yuste, las rutas gastronómicas y la red de hospederías… Este lujo se proyecta, por supuesto en un lugar en el mundo en el que se encuentra el Parque Nacional de Monfragüe, extraordinario ejemplo de despliegue natural propio de una tierra en la que destacan los 'paisajes de agua', más aún después de las recientes lluvias. Aire puro, fresco, a un tiro de piedra de los pueblos extremeños: Llerena, Jerez, Fregenal, Alcántara, Trujillo, Olivenza, Hervás... La Junta de Extremadura ha realizado una firme apuesta para que este lujo sostenible lo sea cada vez más. Así sucede con lo invertido en la construcción de seis 'miradores experienciales', en las nuevas actuaciones en hospederías y campings, en las 'vías verdes' y destinos de zonas de baño con bandera azul, las Fiestas de Interés Turístico (Extremadura cuenta con 71 fiestas de interés turístico, 13 de ellas nacionales y 5 internacionales), etc. Extremadura cuenta con 12 Denominaciones de Origen-DOP y 5 Indicaciones Geográficas Protegidas-IGP. Un entorno de ricos sabores a pie de barra o a mesa y mantel, en el que se impulsa la divulgación de la evolución de la restauración extremeña hacia la excelencia, con nuevos soles Repsol y estrellas Michelin. Este despliegue incluye, entre otras propuestas, campañas estacionales vinculadas a la montanera, la vendimia, la floración o los productos de otoño, además de un calendario para desestacionalizar la demanda y diversificar la oferta. El 'turismo de lujo silencioso' representa la autenticidad y la conexión profunda con el entorno, frente a la ostentación superficial y al turismo masificado. Un enfoque que valora lo esencial: naturaleza, cultura local, tranquilidad, experiencias únicas y personalizadas, sin alardes visibles. El silencio, la calma y la inmersión local se convierten en elementos de valor. Naturaleza y calma se convierten en activos turísticos en paisajes extraordinarios, con dehesas centenarias y los mejores cielos de Europa; el viajero puede desacelerar, desconectar del estrés y conectar con la naturaleza y la autenticidad local; alojamientos únicos en el medio rural, desde yurtas hasta antiguas almazaras reconvertidas en hoteles con encanto, experiencias de astroturismo y gastronomía de calidad; un patrimonio histórico excepcional, experiencias culturales sin prisas, etc. Un destino, en suma y sin duda, excepcional para todas la épocas del año. Todo un lujo.