Esta artesana natural de Santa Comba llegó al mundo del vidrio hace más de veinte años, cuando decidió buscar otro rumbo diferente al que era su trabajo entonces. Lo encontró en un material que la dejó fascinada desde el primer momento. Esther Ferreiro transforma el vidrio de Murano en joyas luminosas que pueden adquirir cualquier forma en sus manos. Hoy sus creaciones son reconocidas en todo el país y es una de las integrantes que trabaja en el castillo de Vimianzo en la muestra de artesanía viva, en la que el público puede observar las técnicas de diferentes oficios tradicionales. Aunque su taller, situado en la rúa Nova de Santa Comba, es el laboratorio donde nacen sus piezas, reconocidas con el sello de Artesanía de Galicia.