Es curioso cómo cambian los eslóganes de los principales grupos automovilísticos a la hora de hablar de sus productos. En los últimos 50 años hemos visto campañas que se centraban en las prestaciones y las sensaciones (¿quién no recuerda el anuncio del Fiat Uno Turbo demostrando su capacidad de aceleración de 0 a 100 km/h?). En otra época más cercana se ponía mucho hincapié en el ajustadísimo consumo de los propulsores que fueron los ‘auténticos reyes’ del mercado durante una buena temporada: los turbodiésel TDI. Y ya en los últimos tiempos hemos visto campañas para hablar del ‘lujo del espacio’ que suponían los monovolúmenes o de la sensación de libertad ‘de movimientos’ y polivalencia que podía aportar un SUV.