En su permanente pulso con el Gobierno, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha apuntado esta semana a los procesos de regularización y de nacionalización de extranjeros y sus efectos sobre el censo electoral. No era la primera vez. Ya a finales de enero, cuando se anunció el proceso por el que se regularizará a extranjeros llegados a España antes del pasado 31 de diciembre que pudieran acreditar cinco meses de residencia en el país, aseguró que era "una trampa" que puede alterar el censo. Pero esta semana ha vuelto sobre ello con especial énfasis.