Uno de los mayores problemas de las computadoras cuánticas siempre ha sido observar sus qubits sin destruirlos. Un nuevo experimento acaba de demostrar que es posible leer qubits “protegidos” en tiempo real sin romper su estado

Durante años, medir un qubit significaba alterarlo y perder información en el proceso. Ahora, un avance experimental logra algo que parecía contradictorio: acceder a esos estados frágiles sin colapsarlos. No es la solución definitiva a la computación cuántica, pero sí una pieza clave que empieza a desbloquear uno de sus mayores cuellos de botella.