Con un coste cercano a los 150 millones de dólares por temporada, 'One Piece' se ha convertido en uno de los proyectos más ambiciosos y caros de Netflix, al nivel de superproducciones como 'Juego de Tronos' o 'The Mandalorian' en las plataformas de la competencia. La segunda temporada se estrenó la semana pasada, con la incógnita de si lograría consolidar el éxito de la primera. Los episodios iniciales demostraron que era posible hacer lo imposible: trasladar la magia de los dibujos animados a la imagen real. En el regreso de Monkey D. Luffy y sus piratas de los sombreros de paja, el barco sigue navegando por aguas inexploradas en busca del gran tesoro, sin perder el espíritu de la aventura y confiando en que el viaje llegue a buen puerto. La gran duda es cómo sostener este ritmo: el anime original supera ya los mil episodios y, en estas dos temporadas, apenas se ha arañado el centenar. ¿Llegaremos al final? ¿Tendrá la serie que pisar el acelerador? ¿O llegará un momento en el que el barco naufrague?