La interrupción de la conexión directa de AVE entre Madrid y Málaga, provocada por los trabajos de reparación del talud derrumbado hace un mes y medio en Álora, ya deja consecuencias en uno de los momentos más sensibles para el sector turístico malagueño. En plena campaña de Semana Santa, la incidencia ha coincidido con una caída media del 26% en las reservas hoteleras, la paralización de los contratos de refuerzo vinculados a la temporada alta y unas previsiones que apuntan a pérdidas millonarias en la Costa del Sol.