Desde el inicio del año, el Banco Regional de Sangre de Extremadura ha registrado un descenso de más de un millar de donaciones, una caída que ha obligado a reprogramar tres operaciones en Plasencia, Cáceres y Badajoz por la falta de reservas. Si bien las intervenciones pospuestas son las de carácter no urgente, el centro de transfusiones apunta a un problema de fondo en la región, marcada por el envejecimiento y la escasa incorporación de jóvenes al sistema de donación.