"Se recuerda que no se tiren por el WC toallitas que no son degradables y empeoran la situación de los atascos”. Es el mensaje lanzado en la última reunión, y posterior acta, de mi comunidad. Lejos de afectar solo a mis vecinos o a mí, el aumento del uso de las toallitas húmedas está suponiendo diversos problemas a nivel global. Visibles y cercanos, cuando bloquean nuestro inodoro y el del resto de viviendas de nuestra comunidad y tenemos que llamar para que nos lo desatasquen. Y más invisibles y lejanos, cuando obstruyen las redes de alcantarillado y depuradoras públicas e impactan en el entorno natural.