Sergio, un conocido cerrajero en redes sociales, ha defendido las elevadas tarifas que pueden cobrar sus compañeros en grandes ciudades. En un contexto donde los precios de los servicios de cerrajería generan un intenso debate, como le ocurrió a un vecino de Barcelona que recibió una factura de casi 2.000 euros, este profesional asegura que hay motivos que lo justifican. Su explicación, compartida en un vídeo de su popular cuenta de Instagram, se centra en la logística de una ciudad como Madrid. "Si tú tuvieras que desplazarte a un sitio de Madrid que tardas una hora y media en llegar, otra hora y media en volver, se te ha comido la mañana", argumenta. Por ello, considera comprensible que por una apertura se cobren 350 o 400 euros. El objetivo, según él, es claro: "tienes que hacer un negocio rentable a través de lo que vendes y eso quiere decir también que eso pues repercute en la tarifa del cliente". El propio cerrajero admite haber realizado servicios por "400 o 500 €" y considera que, aunque lo siente por el cliente, "puede estar justificado". La clave reside en el volumen de trabajo. Mientras que en su zona puede realizar "10, 12, 13 avisos perfectamente" en un día, en una gran urbe los problemas logísticos pueden limitar la jornada a solo "dos o tres aperturas". Por eso, insiste en que entiende perfectamente que se cobren 300 euros: "Lo siento mucho por el cliente que le toque, pero yo la entiendo, yo la entiendo". Finalmente, Sergio matiza que estos precios no se sostendrían en su ciudad, Valladolid, "salvo que sea urgencia, nocturnidad, festividad". Estas son circunstancias excepcionales que, tal y como se ha explicado en otros análisis sobre el sector, alteran considerablemente las tarifas habituales del servicio.