Impacta ver un edificio en un estado tan deplorable en una de las fachadas marítimas de la ciudad: lleno de maleza, con redes de protección y ruinoso. La antigua nave de Frigoríficos Berbés SA (Fribesa), que se levanta en el número 73 de la avenida de Beiramar, pide a gritos desde hace años un proyecto que le permita volver a latir.