La sustracción de dos juegos de llaves en el vehículo de un sacerdote vigués en octubre de 2022 derivó en un robo en sendas casas parroquiales. El botín consistió en un reloj, una cadena de oro con medalla, un valioso crucifijo con un dibujo de un Cristo y un ordenador portátil. No se pudo identificar al autor o autores de dichos hechos, pero sí a quienes vendieron los efectos en una tienda de productos de segunda mano: dos varones que fueron sentenciados a penas de prisión, condenas que acaban de ser confirmadas por la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo.