El mundo de la televisión despide a uno de esos rostros que, sin necesidad de superpoderes, acabaron siendo imprescindibles. Nicholas Brendon, conocido por dar vida a Xander Harris en Buffy, cazavampiros, ha muerto a los 54 años, tal y como ha confirmado su familia a través de un comunicado difundido en medios estadounidenses. "Con profunda tristeza, anunciamos el fallecimiento de nuestro hermano e hijo", han señalado sus allegados, que han explicado que el actor "falleció mientras dormía por causas naturales". La familia ha querido subrayar, además, que Brendon se encontraba en tratamiento por problemas de salud previos, pero ha zanjado cualquier otra especulación sobre las circunstancias de su muerte. En ese mismo mensaje, sus seres queridos han dibujado un retrato íntimo del actor: "Era apasionado, sensible y tenía una motivación inagotable para crear". Más allá de su carrera en pantalla, han destacado su faceta artística en los últimos años, especialmente vinculada a la pintura, un ámbito que - han dicho - reflejaba "de la forma más pura quién era". We are heartbroken to share the passing of our brother and son, Nicholas Brendon. He passed in his sleep of natural causes. pic.twitter.com/DqVQfVL8Xk — Nicholas Brendon (@NicholasBrendon) March 21, 2026 Una presencia imprescindible Brendon alcanzó la fama a finales de los noventa gracias a su papel como Xander, el mejor amigo de Buffy Summers - interpretada por Sarah Michelle Gellar - en una serie que marcó a toda una generación. Durante siete temporadas, su personaje aportó humor, vulnerabilidad y una mirada humana en un universo dominado por lo sobrenatural. A diferencia del resto de protagonistas, Xander no tenía poderes. Y precisamente por eso conectó con millones de espectadores, porque era el que se quedaba, el que sostenía, el que acompañaba. Ese equilibrio entre ironía y lealtad convirtió a Brendon en uno de los favoritos del público. Tras el final de la serie en 2003, el actor continuó trabajando en televisión, con papeles como el de Kevin Lynch en Mentes criminales, y participaciones en cine independiente como Coherence. Sin embargo, nunca volvió a alcanzar el impacto de su etapa en Buffy. Entre la luz y la sombra Su trayectoria también estuvo marcada por episodios difíciles. El propio Brendon había hablado abiertamente de sus problemas de salud - incluido un infarto y una afección cardíaca congénita - y de sus luchas personales con la depresión y el alcoholismo, que en algunos momentos han llegado a derivar en problemas legales. Aun así, en los últimos años había encontrado cierta estabilidad lejos del foco mediático, volcado en el arte y manteniendo el contacto con sus seguidores en convenciones y encuentros. "Miraba al futuro con optimismo", han asegurado sus familiares en el comunicado. La noticia de su muerte ha provocado una oleada de reacciones entre fans y compañeros de profesión. Súmate a Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos. hazte socio