Durante años hemos pensado en internet como algo intangible. La retirada de uno de sus cables fundacionales desde el fondo del océano recuerda una realidad distinta: la red global depende de kilómetros de infraestructura que casi nadie ve

La recuperación del TAT-8, el primer cable transatlántico de fibra óptica, muestra cómo incluso las piezas clave de la red tienen ciclo de vida. Lo que hoy parece permanente también envejece, se reemplaza y se retira en operaciones invisibles para el usuario final.