La emotiva despedida de un anciano, que no murió hasta poder ver a su esposa

La historia no es nueva, porque se ha repetido en bastantes ocasiones y por algo será: una persona que está afrontando sus últimos días u horas de vida y otra que quiere llegar a tiempo para despedirse. Parece que no va a poder hacerlo, que arribará tarde, pero la persona enferma aguanta, como si fuera cuestión de un deseo, para propiciar ese último encuentro en vida. Y horas, minutos o incluso segundos después muere.