La pataleta en el supermercado de Sumar

El númerito de Sumar, con sus cinco ministros enfurruñados durante dos horas, traslada a la alta política la técnica infantil del berrinche en un supermercado porque, mamá, quiero chocolate. Pero una cosa es que lo haga un crío caprichoso de ocho años en el pasillo de lácteos y, otra, cinco adultos a sueldo del erario a las puertas de una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para adoptar medidas excepcionales frente a una crisis sobrevenida. Pero este es el perfil político actual, señores, y estos los mimbres de nuestro sombrajo: profesionales del activismo aferrados a un cargo público bramando «qué hay de lo mío». Ni siquiera por interés general, sino como acto permorfativo de cara a la militancia, no vayan... Ver Más