El vino está presente en muchos momentos de nuestras vidas, desde una comida o cena informal con nuestros seres queridos hasta una ocasión especial, o incluso como pequeño ritual para acabar el día. Sin embargo, escoger esta bebida puede suponer un desafío cuando no se tiene dominio sobre ella y la carta ofrece demasiadas opciones. En un bar, se suma la presión de que el camarero está esperando una respuesta rápida. Afortunadamente, hay formas sencillas para poder identificar el vino adecuado a nuestro gustos sin ser un experto ni tener que recurrir al consejo de terceras personas. Así lo demuestra la experta en vino Blanca Contreras, quien propone traducir los sabores del vino a referencias cotidianas para saber si nos va a gustar incluso antes de probarlo. La experta confiesa que antes siempre contestaba lo mismo cuando tenía que elegir: «Siempre que voy a un bar y pido un vino, me pregunta el camarero: Albariño, verdejo o godello, y yo pienso: pues el que esté más bueno». Esto ocurrió, cuenta en sus redes sociales «hasta que me dieron la clave, piensa en frutas». Partiendo de esta base, la comparación se vuelve clara y fácil de recordar. «Albariño es como una manzana verde, refrescante con un toque cítrico», explica. Por su parte, «verdejo es como un melocotón no muy maduro, también es refrescante, pero un poquito más dulce». Finalmente, «godello es como una pera, sabe más suave, menos ácido y menos dulce». «Esto ya no se te olvida», sentencia.