Sorpresa desagradable en el Gran Premio de Brasil, que ha tenido que parar la jornada del sábado por un enorme agujero en plena recta de meta, una de las más largas del Mundial con 994 metros. Los pilotos no parecen muy contentos con las prestaciones del remodelado circuito de Goiania, que regresa al campeonato tras 22 años de ausencia. Tras la Q2 de MotoGP, que se ha celebrado con total normalidad y ha encumbrado a Fabi Di Giannantonio, el asfalto del circuito Ayrton Senna ha cedido y las sesiones de clasificación de Moto3 y Moto2 se han aplazado. La carrera al esprint también se ha retrasado. Tome Alfonso, el máximo responsable de seguridad de MotoGP, ha explicado las causas del incidente: «Todo se debe a las fuertes lluvias caídas en los días pasados». Eso habría provocado un corrimiento de tierras. El socavón no está en la trazada buena y eso ayuda. Dirección de carrera ha decidido que se dispute la esprint e inmediatamente después la Q1 y Q2 de Moto3 y Moto2. Si no fuera posible por alguna circunstancia, se usaría la clasificación de la Práctica en ambas categorías para formar las parrillas, pues así lo establece el reglamento del Mundial. Esta cita en Brasil está resultando muy complicada. El viernes se retrasó durante una hora las sesiones porque las lluvias provocaron barro en la pista y las zonas aledañas. Se pudo limpiar todo y competir, aunque hay humedades.