120 organizaciones y 650 activistas y representantes políticos de 33 países llegan a Cuba con una caravana solidaria ante la asfixia de Trump

El Convoy Nuestra América a Cuba transporta unas 20 toneladas de ayuda humanitaria para denunciar el bloqueo petrolero de la Administración Trump Una flotilla humanitaria saldrá desde España rumbo a Cuba en mayo Unos 650 delegados procedentes de 33 países y 120 organizaciones han llegado a Cuba como parte de una caravana solidaria que transporta unas 20 toneladas de ayuda humanitaria para denunciar la asfixia que está ejerciendo la Administración Trump sobre la isla con un bloqueo petrolero que aboca al país a un “colapso humanitario”, según el secretario general de la ONU, António Guterres. Miembros del “Convoy Nuestra América a Cuba” han ido llegando en avión desde Italia, Francia, España, Estados Unidos y varios países latinoamericanos, mientras que otro grupo de delegados están llegando en embarcaciones provenientes de México, según informaron los organizadores, hasta el lunes por retrasos relacionados con el mal tiempo. Entre las principales figuras políticas se encuentran el parlamentario británico Jeremy Corbyn; el ex secretarario general de Podemos y ex vicepresidente español, Pablo Iglesias; los diputados españoles Gerardo Pisarello (comuns) y Javier Sánchez Serna (Podemos); la dirigente del PCE Marta Martín; la dirigente de Podemos María Teresa Pérez; el responsable de Internacional de UGT, Jesús Gallego; la senadora colombiana Clara López; el líder sindical estadounidense Chris Smalls; el activista humanitario brasileño Thiago Ávila, y el grupo de hip-hop Kneecap, entre otros. La visita se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Cuba y Estados Unidos, cuyos gobiernos han reconocido estar manteniendo conversaciones después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, impusiera un embargo petrolero y de que haya mostrado públicamente su interés en tumbar al Gobierno cubano por todos los medios. Es más, hace unos días declaró que esperaba tener el “honor” de “tomar Cuba de alguna forma”, y añadió: “Puedo hacer lo que quiera”. La Internacional Progresista, el grupo pacifista CODEPINK y Cuban Americans for Cuba son las principales organizaciones que han viajado desde EEUU en el convoy para “entregar ayuda humanitaria a Cuba y protestar contra las políticas estadounidenses que están provocando deliberadamente una crisis económica en la isla”, explican: “La delegación está integrada por médicos, abogados, líderes sindicales, profesores, influencers de redes sociales y organizadores comunitarios de todo el país”. “Al final, somos decenas y decenas de delegados, y representamos a millones de personas en este convoy”, afirmó David Adler, ciudadano estadounidense y coordinador de la Internacional Progresista, una de las organizaciones que coordinan la caravana. “No podemos permitir este castigo colectivo. No podemos normalizarlo”. Los activistas transportan medicamentos, suministros médicos de urgente necesidad, incluyendo equipos neonatales, analgésicos, catéteres y otros materiales hospitalarios críticos destinados a clínicas y hospitales cubanos que afrontan una grave escasez. “No se puede pretender defender los derechos humanos mientras se priva deliberadamente a un país de combustible, medicamentos y vías económicas básicas de subsistencia”, explica Medea Benjamin, de CODEPINK: “Nos negamos a permanecer impasibles mientras nuestro gobierno lleva a cabo una política depravada de guerra económica”. “Como cubanoamericano, estoy harto y cansado de que políticos como Marco Rubio, María Salazar y Carlos Giménez afirmen actuar en mi nombre mientras promueven la hambruna masiva del pueblo cubano. Queremos una relación basada en el respeto y la prosperidad mutua entre los dos lugares que consideramos nuestro hogar”, afirma Danny Valdes, fundador de Cuban Americans for Cuba. En el convoy también hay paneles solares, alimentos y medicamentos para el tratamiento del cáncer figuran entre los productos donados a la isla, la cual ha quedado prácticamente paralizada desde que Trump impuso un embargo energético en enero mientras presiona para lograr un cambio en el sistema político. Por su parte, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, ha descartado este viernes un posible cambio en el sistema político o a la potencial salida del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, como parte de las conversaciones entre ambas partes: “El sistema político cubano no es objeto de negociación; tampoco lo son el presidente ni el cargo de ningún funcionario en Cuba, los cuales no están sujetos a negociación con los Estados Unidos ni con el gobierno de ningún otro país”. Manolo de los Santos, de The People’s Forum —otro de los organizadores de la caravana—, ha explicado que viajar a Cuba en este momento no solo implica “desafiar el bloqueo estadounidense”, sino también evitar “otra Gaza en las Américas”. Tras varias semanas en las que la única ayuda recibida por Cuba ha llegado de México, país que envió alimentos y productos de higiene en tres ocasiones, pero que sigue sin suministrar petróleo por las amenazas de Trump, activistas y líderes de otras naciones comenzaron a organizar grupos de apoyo y a recolectar donaciones. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha expresado su gratitud a través de las redes sociales: “Traen cargamentos de ayuda para combatir el intento de asfixiarnos. Bienvenida, una vez más, la compasión de los pueblos. La solidaridad siempre retorna a quienes la ejercen sin otro interés que el bienestar humano”. Por su parte, Brasil anunció el envío de 20.000 toneladas de alimentos, principalmente arroz, frijoles y leche en polvo. Asimismo, un grupo de parlamentarios chilenos llegó el jueves con ayuda humanitaria, y China informó, a través de su embajada, que un buque cargado con 60.000 toneladas de arroz había zarpado con destino a Cuba, informa AP.