«Es el peor febrero desde hace 45 años»: los negocios, tabernas y hoteles de la Judería de Córdoba pagan las facturas de la lluvia

Córdoba amaneció este domingo con un aire distinto. Tras días de lluvia persistente y cielos encapotados, la ciudad parecía recobrar una normalidad frágil, casi provisional. Personas caminando por el Paseo de la Ribera, familias aprovechando los primeros rayos de sol consistentes en varias jornadas, terrazas con desayunos repartidos sin prisas y niños jugando, todavía con cautela, en parques próximos. La capital se desperezaba, eso sí, sin perder de vista las aguas que aún están por venir una vez aterrizada la borrasca Marta.