Navarra, y sobre todo la Comarca de Pamplona, sigue a la espera de que se pongan en marcha los grandes planeamientos urbanísticos que ayudarían a paliar de forma contundente la falta de vivienda. Ni Etxabakoitz ni Donapea, que permitirían aportar cerca de 16.000 viviendas pegadas a la trama urbana de Pamplona, estarán en marcha en los dos próximos años, una lentitud que está animando a otros ayuntamientos a plantear desarrollos que atiendan una demanda creciente y lo hagan con un peso considerable de la VPO.