Es habitual que el dolor dentro de un diente derive en una endodoncia . Se retira la pulpa infectada que amenazaba la salud de la pieza al completo, ese tejido blando que nutre el diente de sangre desde el interior. Esta operación es arriesgada, ya que pone en peligro la integridad de la pieza, pero cuanto tiene los resultados esperados, es precisamente lo que salva al paciente de una infección mayor o de perder el diente entero. Los dentistas explican a sus pacientes el por qué y el después de esta operación. La salud interna de los dientes puede ser un campo desconocido para muchos y, ante una operación, quieren saber qué es lo que duele exactamente y por qué se debe retirar. La pulpa dental -lo que se trata o retira en una endodoncia- es el tejido blando y vital situado en el interior del diente. Está compuesto por nervios, vasos sanguíneos y tejido conectivo , a menudo llamado erróneamente 'nervio'. Sus funciones principales son nutrir la dentina, defender al diente contra agresiones -como las caries- y aportar sensibilidad. El dentista Matías Mathijsen, de México, explica de manera sencilla qué es este tejido tan problemático para sus pacientes. Enseña qué apariencia tiene, cómo se quita en una operación y por qué se le conoce como 'gusano' de forma popular. «Esto no es un gusano, ni una lombriz, ni un ratón que vive dentro de tu diente. Es simplemente el famoso nervio que dice la mayoría de los pacientes, 'Me duele el nervio del diente'. Ese no es su nombre en específico», aclara en un vídeo. El experto corrige a sus seguidores en redes sociales: «Se llama más bien pulpa y es lo que están removiendo aquí en esta endodoncia» . A su lado, se reproduce un vídeo de la operación, «que está bien hecha», en el que se ve esta pulpa salir con la ayuda del instrumental quirúrgico. «Ese gusano es la pulpa». «Eso es lo que te duele a ti cuando te hacen una endodoncia y es lo que te genera el dolor» , explica. «La pulpa es literalmente sangre y nervios que están adentro del diente, pero están atrapados en una cajita, entonces, siempre hay pacientes que me dicen que sienten la sensación de como que palpita», comenta. Esta sensación de pálpito tiene sentido, tal y como aclara el experto. «Imagínense, yo me hago una herida en la piel, un moretón y se inflama hacia afuera, se inflama pero tiene ese donde escaparse, tiene lugares, tiene músculos, sangre». Dentro de un diente, una pulpa infectada e inflamada no tiene vía de escape . «Aquí adentro del dientecito no tenemos esa posibilidad de escaparnos hacia ningún lado, me inflamo, pero tengo todo duro, se ve todos los lados y como no me puedo escapar, me inflamo». Este proceso de infección, si no se trata a tiempo, acaba con la pérdida del tejido. «Me inflamo hasta que me muero y ahí se muere el nervio, como dicen. Se murió el nervio y se murió el diente y me duele el diente y ya me quiero ir, me lo quiero sacar», repite lo que dicen sus pacientes. «Esa es la razón de por qué ese gusano invasor es tan malo», insiste. Cuando se infecta el nervio, pierde su capacidad natural de transmitir información al cerebro . Datos tan necesarios como dolor, presión y temperatura se pierden y pueden amenazar la salud bucodental y digestiva del paciente.