El mes de enero se ha convertido en el segundo enero más lluvioso del siglo XXI en la España peninsular, con un registro medio de 119,3 litros por metro cuadrado. En Castilla y León, las precipitaciones han dejado un superávit del 53 %, una situación que tiene consecuencias directas en sectores como la viticultura. En una entrevista en COPE, Santiago Mora, director general del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda, ha analizado cómo este exceso de agua afecta a los viñedos. Santiago Mora ha calificado estas lluvias como positivas para la D.O. Rueda. "El agua para nosotros es importante y es positivo en invierno", ha afirmado. Este recurso hídrico es fundamental para que la planta pueda afrontar los veranos calurosos y largos de la región. Desde el inicio del año hídrico, el 1 de octubre, ya se han acumulado entre 200 y 250 litros por metro cuadrado, lo que supone cerca del 70 % de la media anual, que se sitúa entre 300 y 350 litros. Sin embargo, la abundancia de agua tiene una contrapartida negativa que está condicionando el trabajo en campo. Según Mora, "es muy complicado entrar en el campo ahora mismo por los barros y la cantidad de agua que te estás encontrando". Esta situación dificulta una de las labores fundamentales de estos meses de invierno: la poda, un trabajo esencial para preparar el viñedo para la próxima vendimia que se realiza cuando la planta está en fase de reposo vegetativo. A pesar de que los viticultores están teniendo problemas para acceder a las parcelas, la labor de poda todavía puede realizarse durante el mes de febrero, siempre antes de la llegada de la primavera. Por el momento, este contratiempo no tiene un impacto significativo en la producción o en los costes de la campaña, más allá del retraso en la planificación de las tareas de campo. El director general de la D.O. Rueda ha confirmado que las cifras de precipitaciones actuales no tienen precedentes recientes. "Estamos batiendo los récords", ha señalado, indicando que los datos recogidos por las 40 estaciones meteorológicas de la denominación de origen son probablemente históricos para estas alturas del año. Aunque de momento el balance es positivo, el sector mira con cautela a los próximos meses. Como ha recordado Mora, "la madre naturaleza es sabia y al mismo tiempo muy caprichosa". Un exceso de humedad en primavera podría favorecer la generación de enfermedades en la viña, como ya ocurrió el año pasado, afectando a la producción final.