El acceso a la vivienda en la comarca de la Marina Alta se ha convertido en una carrera de obstáculos. La falta de oferta y los precios desorbitados han provocado que prácticas como el 'casting' de inquilinos e incluso las subastas en directo por un alquiler se normalicen, según se ha puesto de manifiesto en COPE Dénia Marina Alta. En el centro del problema se encuentra un profundo desequilibrio entre la oferta y la demanda. Hay muchísimas personas que quieren acceder a una vivienda y hay muy pocas viviendas. Esta situación se ve agravada por la brecha entre el coste de la vida y los salarios, lo que imposibilita que muchas personas puedan acceder a una vivienda propia. La presión sobre el mercado local aumenta con la fuerte demanda de compradores extranjeros. Expertos en el sector han confirmado a esta redacción que estos clientes “tienen más poder adquisitivo” y una “renta muchísimo más alta” que un ciudadano español, lo que les permite acceder a mejores casas y deja fuera de competición a los jóvenes y familias locales en lo que se ha calificado como “una injusticia para el pueblo”. La desesperación en el mercado ha dado lugar a prácticas hasta ahora inéditas. Keniya ha relatado, a COPE Dénia Marina Alta, la experiencia de su hermana al intentar alquilar un piso: “ir de visita a un piso y que se realice una subasta en directo del propietario hacia los posibles clientes”. Este método refleja un mercado donde la escasez de oferta otorga al arrendador el poder de elegir al inquilino en función de quién ofrece más dinero en el momento. Uno de los factores clave es la falta de seguridad jurídica para los propietarios. El miedo a la 'okupación' y a los impagos empuja a muchos a optar por el alquiler turístico o por habitaciones, donde perciben un mayor control. Entre las posibles soluciones, se encuentra la de fomentar las colaboraciones público-privadas. En este caso, los ayuntamientos podrían ofrecer suelo dotacional a promotores a cambio de que un porcentaje de las viviendas construidas se destinen a alquiler social para colectivos como los jóvenes. En municipios como Calp ya se estudian estas vías, aunque la escasez de suelo público es un gran impedimento. Lo que está claro es que la crisis de la vivienda es un problema complejo que afecta a jóvenes, familias y trabajadores esenciales, como el personal sanitario. Por eso mismo es importante actuar lo antes posible desde las administraciones superiores.