La radio universitaria se reinventa: los estudiantes de Loyola que ya dirigen su futuro profesional

Las aulas de la Universidad Loyola se han convertido en un hervidero de creatividad donde los estudiantes ya no esperan a graduarse para dar sus primeros pasos profesionales. Alumnos como Joaquín Altolaguirre y Lorenzo Estepa, del Grado en Publicidad, han creado su propio podcast, 'Puerta 0', dedicado a la actualidad del Córdoba C.F. Por su parte, Anne Irigoyen y Ángela Galán, compañeras del mismo grado, conducen 'Con Dos Acentos', un espacio donde abordan la vida universitaria y los desafíos de la veintena. Para estos jóvenes, la iniciativa va más allá de un simple trabajo académico; es una inmersión directa en el mundo profesional. "Aprendemos a desenvolvernos en situaciones con un micrófono delante, con algo que pueda estar en directo o no", explica Joaquín. Es una forma de vivir "el mundo laboral" desde la universidad, como añade Lorenzo, haciendo "nuestros primeros pinitos" y empezando a forjar un nombre en sus respectivos sectores. Esta experiencia les enseña a gestionar imprevistos y a desarrollar habilidades comunicativas clave. Anne Irigoyen destaca el valor de enfrentarse a situaciones donde "no tenerlo todo bajo control", algo que considera fundamental. En la misma línea, Ángela Galán señala la importancia de adquirir la capacidad de guiar una conversación: "también tienes que aprender a llevar a ese entrevistado". El proyecto es posible gracias a las instalaciones que ofrece la universidad. Los estudiantes disponen de un estudio de radio completamente equipado que, según Lorenzo Estepa, tiene una "diferencia muy mínima" con los estudios profesionales que ha podido visitar en Córdoba. "El estudio de radio cumple todos los requisitos, todas las necesidades básicas, y la verdad que estamos supercontentos con él", afirma. Para los alumnos, tener acceso a este tipo de recursos es un privilegio que les permite materializar sus ideas. Anne Irigoyen lo resume con claridad: "Es un lujo poder contar con espacios como este, poder decir que tenemos un proyecto en mente y que digan, pues mira, tienes aquí un espacio en el que puedes llevar a cabo este proyecto sin problema". Aunque no forme parte de una asignatura específica, la universidad les cede el espacio para "desarrollar nuestra creatividad", como apunta Ángela. Esta experiencia práctica no solo enriquece su formación, sino que también refuerza su currículum. "De cara a buscar un trabajo, que en el currículum aparezca que te hayas movido y que hayas tenido esas ganas de hacer algo, yo creo que siempre la empresa lo va a ver con buenos ojos", reflexiona Joaquín. Es una preparación para "la jungla que tenemos fuera", la prueba más real de lo que les espera en el mundo exterior. Cuando se les pregunta qué han aprendido que no esté en los libros, Anne lo tiene claro: "Lo fundamental es tener ganas, hacer contactos también, moverte, tener ganas de hacer cosas. Eso no viene en un manual". Esta proactividad es el consejo unánime para quienes estén pensando en seguir sus pasos. Ángela recomienda a los futuros alumnos que "vengan con iniciativa, porque en Loyola tenemos la oportunidad de que nos abren muchas puertas y apoyan muchísimos proyectos". Joaquín Altolaguirre recuerda que la oferta formativa es amplia, incluyendo grados como Periodismo o Comunicación Audiovisual, que también se benefician de estos espacios. Por su parte, Lorenzo Estepa concluye que la oportunidad es "brutal", tanto por los profesionales que les acompañan como por las opciones disponibles. Para estos cuatro estudiantes, la universidad es ya el primer capítulo de su carrera profesional.