Hacienda ha aprobado una nueva deducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas con el objetivo de aliviar la carga fiscal de determinados trabajadores. La medida se aplicará en la declaración correspondiente al ejercicio 2025 y puede suponer un ahorro para muchos contribuyentes en la próxima campaña de la Renta. La principal novedad es la incorporación de una deducción que no existía hasta ahora. Gracias a ella, algunos trabajadores podrán reducir la cantidad que pagan a Hacienda o incluso recibir una mayor devolución, en función de su situación personal y económica. Eso sí, no se trata de una medida general para todos. Solo podrán beneficiarse quienes cumplan determinados requisitos, especialmente relacionados con el nivel de ingresos y la situación familiar o profesional. Según los datos facilitados por la Administración, miles de personas entran dentro de este perfil, aunque no todos los asalariados podrán aplicarla. El importe de la deducción varía según cada caso. En algunos supuestos, el ahorro puede ser de varias decenas de euros y en otros, alcanzar varios cientos. El cálculo depende de la base imponible y de la cuota final del impuesto, tal y como recoge la normativa vigente. Desde el Gobierno defienden esta medida como una forma de compensar la presión fiscal sobre las rentas medias y sobre quienes tienen mayores cargas familiares. Además, se enmarca dentro de un conjunto más amplio de ajustes con los que se busca equilibrar la recaudación con la situación económica de los contribuyentes. Para beneficiarse de la deducción, será necesario indicarlo correctamente en la declaración de la Renta 2026, correspondiente a los ingresos de 2025. Los contribuyentes deberán rellenar el apartado específico en el modelo oficial y aportar los datos que exige la Agencia Tributaria. En su web y en el programa de ayuda se detallan los pasos a seguir. La medida entra en vigor este año, pero no tendrá efectos retroactivos. Solo se aplicará a partir de la próxima campaña, por lo que no afecta a declaraciones ya presentadas. Como ocurre con otras ventajas fiscales, existen límites. La deducción puede ser incompatible con otros beneficios y cuenta con topes máximos, lo que reduce su impacto en las rentas más altas. Por eso, es importante revisar bien los requisitos antes de incluirla en la declaración. Para entenderlo mejor, un trabajador que tuviera que pagar 1.200 euros podría reducir esa cantidad hasta unos 850 euros si cumple las condiciones. Una diferencia que, en muchos hogares, puede notarse a final de mes.