Almudena Herraiz, odontóloga: «Usamos bastante mal el cepillo eléctrico y no le dedicamos el tiempo necesario»

Lavarse los dientes todos los días es fundamental para mantener una buena salud bucal y evitar disgustos que pueden afectar no solo a la boca, sino a todo nuestro organismo. El Consejo General de Dentistas lanzó recientemente una campaña para enseñarnos a mantener una buena higiene oral, ya que según sus estadísticas cinco millones y medio de españoles no se cepillan los dientes . En los menores, el porcentaje es muy preocupante: 4 de cada 10 no lo hacen con la frecuencia recomendada. Limpiarnos los dientes a diario elimina bacterias y restos de alimentos, evitando que estas bacterias formen placa y produzcan ácidos que dañan el esmalte de nuestros dietes, lo que podría generar caries. A la hora de limpiarnos los dientes se recomienda que sea entre dos o tres veces al día, especialmente los expertos coinciden en que esto se haga después de las comidas y antes de dormir , durante al menos dos minutos para una limpieza más que efectiva La eterna duda sobre si es mejor emplear un cepillo manual o uno eléctrico sigue dividiendo opiniones. Sin embargo, para la ortodoncista Almudena Herraiz , la respuesta está clara: el cepillo eléctrico ofrece una higiene más profunda , siempre y cuando se utilice correctamente. «El eléctrico elimina mucha más placa y la higiene que deja es mejor», explica la especialista en uno de sus vídeos publicados en las plataformas digitales, en el que que ahonda sobre que «el problema es que usamos bastante mal el eléctrico y no le dedicamos el tiempo necesario para que haga un buen cepillado». Según la experta, el error más común es mover el cepillo eléctrico como si fuera uno manual. «Si tú lo mueves, no trabaja y ese es el problema. Debemos dejarlo quieto sobre cada superficie dental para que haga su función», señala. Es decir, el cepillo eléctrico debe mantenerse fijo unos segundos en cada diente , permitiendo que el cabezal rotatorio elimine la placa por completo. La experta indica que más allá de los dientes, cepillar la lengua es un paso clave para eliminar bacterias y evitar el mal aliento. «En la lengua quedan muchísimas bacterias y si no la limpiamos, permanecen en la boca», explica. Con un cepillo manual puede hacerse este paso fácilmente, aunque en el caso del eléctrico puede resultar más incómodo. Para ello, recomienda usar un rascador o limpiador lingual. Otro punto esencial es cepillar también la zona de las encías, de forma suave y en dirección del diente. De lo contrario, advierte Herraiz, se acumulan restos de comida y bacterias que pueden provocar gingivitis. Por último, la especialista sugiere complementar la rutina con un colutorio dental sin alcohol : «tiene excipientes que van a ayudar un poco a remineralizar el esmalte o a dar nutrientes a la boca».