La publicación de millones de documentos judiciales en Estados Unidos sobre la red de abusos sexuales de Jeffrey Epstein ha vuelto a sacudir los cimientos de la monarquía británica. Las nuevas revelaciones, que incluyen imágenes y correos electrónicos inéditos, han reactivado el escrutinio sobre el despojado Andrés Mountbatten-Windsor y han obligado, por primera vez, a varios miembros de la familia real a pronunciarse públicamente.