Castilla y León ha registrado un superávit de precipitaciones del 53 % en enero, un mes catalogado como “muy húmedo” que ha dado paso a un febrero igualmente lluvioso. Lo que a priori es una buena noticia para los embalses se ha convertido en un problema para el campo. “El agua es buena y siempre es bien recibida, pero el exceso que estamos teniendo ya está siendo muy perjudicial para el campo y para muchos cultivos”, ha explicado Nato Meneses, agricultor de Villamuriel de Cerrato (Palencia), en los micrófonos de COPE. El exceso de agua mantiene anegadas muchas parcelas, especialmente las cercanas a ríos y arroyos desbordados, y ha provocado “un retraso bastante importante en las labores”, según Meneses. Tareas como la siembra de guisantes, la aplicación de fitosanitarios o el abonado llevan “mes y pico paralizadas”, y las previsiones apuntan a otros quince días de lluvia. Esta situación afecta directamente a los cultivos. El agricultor palentino explica que aún no ha podido terminar de sembrar la cebada de tipo alternativo. En los cereales ya sembrados, es imposible aplicar fertilizantes y fitosanitarios, lo que favorece el crecimiento de malas hierbas que “va a ser más complicado controlar”. También se complica la cosecha de la poca remolacha que queda, dificultando la siembra posterior en esas parcelas. El propio Meneses sufre las consecuencias directas del temporal. “Yo, de hecho, el otro día he estado ya sacando agua de alguna parcela”, relata. El río Carrión se ha desbordado a su paso por Villamuriel, inundando sus tierras. En las zonas con “muchos excesos de agua”, el cultivo se estropeará por asfixia radicular. Con más de 40 años de experiencia, el agricultor asegura no recordar un período tan prolongado de lluvias en esta época del año. A la situación meteorológica se suma un problema de gestión: la falta de limpieza en los cauces de ríos y arroyos. Meneses denuncia la inacción de las administraciones competentes, como la Confederación Hidrográfica. “Es una negligencia por partida doble. Por un lado, ellos no hacen lo que deben hacer y, si hay agricultores dispuestos a hacerlo, tampoco nos dejan o nos denuncian”, critica el agricultor.