El fuerte temporal de lluvia y viento que ha afectado a la provincia de Córdoba en los últimos días mantiene un total de once carreteras de la red provincial cortadas al tráfico. Según el último informe emitido por la Diputación de Córdoba a las 08:30 horas de este lunes, 9 de febrero de 2026, las principales causas de las incidencias son el desbordamiento de ríos y arroyos, así como deslizamientos de tierra que afectan a la calzada en diversos puntos del territorio cordobés. Los equipos de mantenimiento ya trabajan para normalizar la situación, pero la magnitud de los daños mantiene serias dificultades para la circulación en varias comarcas. En la zona norte de la provincia, concretamente en la comarca de Los Pedroches, permanece cortada la carretera CO-7409, que conecta Villaralto con Dos Torres. La incidencia se localiza en el punto kilométrico 4, donde el desbordamiento del río Guadarramilla impide por completo el paso de vehículos. Esta es una de las vías más afectadas por la crecida de los cauces fluviales en el norte cordobés. Mientras tanto, en la comarca de la Vega del Guadalquivir, los problemas se concentran en el propio río Guadalquivir. Su crecida ha provocado el corte de la carretera CO-3313, que une la A-431 con la A-3051. El tramo afectado se encuentra entre los puntos kilométricos 1+700 y 2+000, a la altura del puente sobre el río, que ha quedado completamente anegado. La comarca de la Campiña es una de las que acumula un mayor número de incidencias graves. En la zona de La Rambla, se encuentra cortada la CO-4205, que va desde la A-307 hasta Montemayor, debido al desbordamiento del arroyo del Término en el kilómetro 5+375. Asimismo, la CO-4207, que conecta Montilla con Montalbán, está intransitable en un tramo de un kilómetro y medio, entre los puntos 4+500 y 6+000. En este caso, la situación ha sido provocada por el desbordamiento simultáneo de los arroyos de la Zarza y de las Salinas, así como del río Salado, dejando la vía completamente inundada. Por su parte, en la zona de Montoro, la CO-3201 (de la A-309 a la A-3127 por la Campiña) también está cortada por la crecida del arroyo de Los Verdiales a la altura del kilómetro 6+500. En la zona sur de la provincia, las inundaciones y los deslizamientos de tierra se reparten el protagonismo. En el área de Lucena, la carretera CO-5211, que une Aguilar con la A-3133 pasando por el Santuario de la Virgen de los Remedios, está cortada en su punto kilométrico 1+500 por el desbordamiento del río Cabra. En la comarca de Rute, los problemas se multiplican. La CO-6213, que conecta Cabra con los Llanos de Don Juan, sufre cortes por la crecida de arroyos y deslizamientos de taludes entre los kilómetros 3+600 y 3+700. Una situación similar se vive en el término municipal de Iznájar, donde la carretera CO-8215 (de la A-331 a El Higueral por Solerche) presenta varios puntos cortados por las mismas causas entre los kilómetros 5+800 y 6+200. Además de las inundaciones, los desprendimientos y deslizamientos de tierra representan una de las mayores amenazas para la seguridad vial. Uno de los casos más graves se registra en la carretera CO-3406, de la N-432 a Obejo, donde un deslizamiento del terraplén en el punto kilométrico 11+530 ha afectado directamente a la estructura de la vía, obligando a su cierre total. En Almedinilla, la CO-8203, que se dirige hacia la provincia de Jaén, también está cortada por deslizamientos de taludes en varios puntos a lo largo de sus primeros cuatro kilómetros. Por otro lado, en la barriada del Ángel de Alcolea, en el término municipal de Córdoba, la CO-3105 permanece cortada por la crecida del arroyo de Los Galapagares. El informe de la Diputación de Córdoba advierte de que, además de los cortes totales, existen numerosas carreteras y caminos en toda la provincia que presentan afecciones de carácter temporal. Entre ellas se incluyen la formación de grandes balsas de agua, la presencia de barro y acarreos en la calzada, desprendimientos locales de taludes, la colmatación de cunetas y sistemas de drenaje, y la caída de árboles y ramas. Sobre estas incidencias se está actuando de manera prioritaria para garantizar la seguridad en la medida de lo posible. Para hacer frente a esta situación, la Diputación ha desplegado a los equipos propios y a las empresas adscritas a los contratos de Conservación de Carreteras y Caminos. Estos efectivos están trabajando en las zonas afectadas para resolver las incidencias y restablecer la normalidad en la red viaria. En los tramos donde el corte no es total pero existe riesgo, se ha habilitado un paso controlado de vehículos regulado por peones de señalización, con el objetivo de facilitar la movilidad mientras se completan las labores de limpieza y reparación.