La odisea de un usuario del AVE por la huelga de maquinistas al salir de trabajar: "No voy a poder coger mi tren para volver a casa"

La estación Rosa Manzano de Burgos ha vivido una jornada de calma durante el primer día de la huelga de maquinistas, convocada desde este lunes hasta el miércoles. La protesta reclama mayor inversión en seguridad y un mejor mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias. Renfe ha establecido unos servicios mínimos del 65% en trenes de media distancia y del 73% en alta velocidad, pero las mayores complicaciones para los viajeros en Burgos se están produciendo en los trenes Intercity. Uno de los afectados es Álvaro Gutiérrez, presidente de la asociación de usuarios del AVE en Burgos, que se desplaza a diario a Valladolid para trabajar. Aunque su tren de ida ha salido sin problemas, la vuelta se ha convertido en el principal problema. "El que cojo yo a las 15:47 en Valladolid, que ese no le voy a poder coger hoy, claro, porque está parado por huelga", lamenta Gutiérrez. Esta cancelación le obliga a "esperarme al Alvia de más adelante, a mitad de tarde, o esperarme al AVE de última hora", perdiendo así gran parte de la tarde. A pesar de los perjuicios, la postura de los viajeros es de comprensión. Álvaro Gutiérrez asegura que entienden las reivindicaciones de los trabajadores. "Con el desgraciado accidente que ha habido en Adamuz, pues entendemos que reivindican una mayor seguridad de las infraestructuras y nosotros como usuarios, pues entendemos que que sí, que debe haber un mayor mantenimiento y un mayor control", afirma. Añade que, aunque se vean perjudicados, "entendemos que es por una buena causa". Esta huelga también es consecuencia del deterioro de las infraestructuras, un problema especialmente notable en Burgos. Según datos de los senadores del Partido Popular por Burgos, la provincia es la octava de toda España con mayor número de limitaciones temporales de velocidad, alcanzando las 33 en la actualidad, mientras que la media en el resto de provincias es de cinco. Álvaro Gutiérrez confirma que desde la asociación ya se están quejando de que "el aumento de incidencias ya es de forma recurrente" y que "el número de incidencias y el número de retrasos va en aumento". Esta situación, subraya, "nos perjudica, lógicamente, para llegar a nuestros puestos de trabajo y para volver a nuestros domicilios, claramente". Por el momento, los usuarios no se plantean cambiar el tren por el coche, ya que supondría "un aumento en el gasto personal importante". Gutiérrez cree que la línea "es buena, es actual" y que "con un mantenimiento adecuado no debería de producirse este número de incidencias". Los viajeros esperan que la huelga surta efecto y las reivindicaciones se escuchen en el ministerio para que se produzcan las mejoras necesarias.