Esta semana en Sevilla no solo llueve agua. También llueven inercias, llueven viejos reflejos, llueven gestos que durante décadas se han confundido con autoridad y que hoy, por fin, empiezan a parecer lo que siempre fueron: un despropósito, una caricatura. Uno entra en la Fábrica de Tabacos buscando refugio del […]